El suelo que sostiene nuestros pies,
millones de vueltas dió al astro rey;
y con amaneceres y atardeceres,
el almanaque adelgazó sin querer.
De un vientre surgió mi latir,
de una unión de amor surgió el tuyo;
incansable la luna tiene que huir,
como la mariposa abandona el capullo.
Hoy a mis pies no los domino,
pues siguen el amor que no he de tener;
un día te cruzaste en mi camino,
llenando de alegría todo mi ser;
algunos, a eso le llaman destino,
yo te llamo "Amor", mi dulce mujer.
Esto que me mantiene vivo
y que un día lo tendré que devolver
del suelo fue de donde provino
y en polvo otra vez lo convertiré.
millones de vueltas dió al astro rey;
y con amaneceres y atardeceres,
el almanaque adelgazó sin querer.
De un vientre surgió mi latir,de una unión de amor surgió el tuyo;
incansable la luna tiene que huir,
como la mariposa abandona el capullo.
Hoy a mis pies no los domino,
pues siguen el amor que no he de tener;
un día te cruzaste en mi camino,
llenando de alegría todo mi ser;
algunos, a eso le llaman destino,
yo te llamo "Amor", mi dulce mujer.
Esto que me mantiene vivo
y que un día lo tendré que devolver
del suelo fue de donde provino
y en polvo otra vez lo convertiré.
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