Pregúntate...

Pregúntate ¿porqué ahora no estamos juntos?
Tal vez no era nuestro destino el estarlo, tal vez sómos dos líneas paralelas que jamás se han de unir; pero debemos admitir que vagamos juntos por un tiempo en éste espasmo de vida y que fué bastante grato, tanto como para recordarlo en lo subsecuente de nuestra existencia.

Pregúntate ¿fallaste tú ó fallé yo?
Tal vez nadie falló; ó tal vez fué la coincidencía de nuestros errores que nuestros orgullos no supieron perdonar, y recuerda que cada quién sómos responsables de nuestros própios actos y que sómos la consecuencía de nuestras acciones.

Pregúntate ¿qué pasaría si volvieramos a coincidir?
¿Sentirías nuevamente esa sensación de mariposas en el estómago al vernos de nuevo?, ¿tus ojos brillarían con ese resplandor como el de antes?, ¿tu pecho vibraría de nuevo con ese latír vigorizante de tu corazón por mi?

Pregúntate, pregúntate... porque yo sigo sintiendo lo mismo.

Comentarios